Cuando la finalidad de hacer una actividad deportiva es tener un peso saludable la fórmula ideal es combinar una alimentación balanceada y una buena rutina de ejercicios. No obstante, existen muchas versiones sobre cuáles son las mejores dietas. Yo he probado un gran número, desde Atkins hasta las hipocalóricas, sin embargo mi experiencia personal me ha hecho llegar a la conclusión de que TODO es necesario y en cantidades correctas para no desnutrirse o perder la motivación después de dos semanas. Lo bueno es que si uno sigue una rutina de ejercicios las dietas no son tan severas y uno baja rápido. Ahora vamos a los consejos acumulados después de múltiples experiencias con las dietoterapias:
- Una buena dieta incluye TODOS los grupos alimenticios. Necesitamos grasas, proteínas, carbohidratos. Sin embargo, entre más natural sea la comida, mejor. Si vamos a comer pan, que sea integral, si comemos proteínas que sean carnes magras, pollo, pescado, de vez en cuando res y evitar el cerdo. Si comemos grasas, que sean en aceite de oliva, nueces, almendras, aguacate. Las proporciones de cada grupo dependen mucho de la dietoterapia, en lo personal intento comer una buena cantidad de carnes, verduras y frutas como fuente de azúcar, los carbohidratos los evito en la noche y las grasas con moderación.
- La pérdida de peso debe de ser paulatina, no inmediata ni veloz. Una dieta debe hacer bajar entre 500 g y 1 kilo por semana. Cuando uno baja más puede ser engañoso ya que puede ser por deshidratación o pérdida de músculo.
- Es importantísimo que el nutriólogo o entrenador haga medidas de porcentaje de grasa y músculo. Esto es porque el peso corporal no nos da toda la información necesaria. El músculo pesa más que la grasa, por lo tanto, podemos estar perdiendo grasa e ir por muy buen camino, pero no se refleja tanto en el peso corporal porque hemos ganado músculo. Así que es mejor decir “he perdido 1 kilo de grasa” a “he perdido 1 kilo de no se qué”.
- Hacer varias comidas. Esto ya es cada vez más difundido en el mundo de las dietas. Entre menos comidas hagas al día más lento será tu metabolismo. Cuando el cuerpo recibe una o dos comidas al día, aunque sean abundantes, se pone en estado de emergencia porque sabe que no recibirá alimento en al menos 8 o 10 horas, por lo tanto guarda la grasa y alenta su metabolismo. Por el contrario, si le damos de comer 5 pequeñas comidas al día, sabe perfectamente que no necesita guardar energías para después y puede acelerar el metabolismo. Por eso tantos expertos mencionan que NUNCA HAY QUE SALTARSE EL DESAYUNO.
- Tomar complementos vitamínicos. Esto es de costumbre personal, algunos los recomiendan, otros no. Yo considero que con o sin dieta a veces no cumplimos con nuestros requerimientos vitamínicos diarios por lo que hay que ayudarnos con multivitamínicos y otros complementos como ácido fólico para las mujeres, omega 3, ajo, etc.
- Mucha agua. Recientemente fui con mi entrenadora y me comentó que estaba muy bien hidratada, no obstante mi mamá estaba deshidratada sin saberlo. El agua es indispensable, hay que tomar unos 3 litros de agua diarios y si estamos en una rutina de ejercicios donde sudamos abundantemente hay que incrementar la cantidad.
- Finalmente es muy conveniente hacerse análisis de sangre antes de empezar una dieta para descartar anemia, altos niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar.
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